Cómo dejar de apostar
Respuesta corta: Dejar el juego son tres tareas, en este orden. Primero: pon barreras que no dependan de cómo te sientes: autoprohibición, bloqueo en el banco y bloqueo en el móvil. Segundo: aprende a aguantar un impulso de 20 a 30 minutos sin actuar. Tercero: sustituye lo que el juego hacía por ti, y eso lleva meses, no días. La fuerza de voluntad es para los huecos entre las tres, no para sustituirlas.
Casi todas las guías para dejar el juego son listas de consejos que dan por hecho que vas a pensar con claridad en el momento de decidir. El problema es justo que no será así. Por eso este plan va al revés: toma ahora, en calma, las decisiones que te ahorran tener que decidir después.
Paso 1 — Barreras que no dependen de cómo te sientas
Hazlas hoy. Juntas llevan una media hora, no cuestan nada y van de más difícil a más fácil de deshacer.
- Autoprohíbete. En España existe el RGIAJ (Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego), gestionado por la Dirección General de Ordenación del Juego: te inscribes en su sede electrónica y quedas excluido de los operadores con licencia. La inscripción es indefinida y solo puedes pedir la baja pasado un tiempo mínimo. En otros países, pide la autoexclusión en la sección de juego responsable de cada casa de apuestas donde tengas cuenta, incluidas las que «ya no usas».
- Pide a tu banco que bloquee los pagos de juego. Muchos bancos y tarjetas permiten bloquear pagos a operadores de juego o a ciertas categorías de comercio. Llama y pregúntalo tal cual. Si tu banco no lo ofrece, quita las tarjetas guardadas en cada cuenta de apuestas y cierra los monederos electrónicos que uses para jugar.
- Bloquéalo en el móvil. Un perfil de DNS para todo el dispositivo cubre todas las apps y navegadores, con wifi y con datos.
Después cierra las dos puertas que todo el mundo olvida: date de baja de cada correo de apuestas y desactiva cada notificación. La publicidad de las casas de apuestas está pensada para llegar cuando más vulnerable estás; no es información neutral que aparece por casualidad.
Paso 2 — Entiende lo que hace un impulso
Las ganas de apostar suelen subir y bajar en unos 20 a 30 minutos, y bajan apuestes o no. Apostar no termina el impulso: le enseña a tu cerebro que los impulsos se atienden, y el siguiente llega antes y más fuerte.
Así que la habilidad es concreta y se aprende: estar en otra parte media hora. Puntúa las ganas del 1 al 10, respira despacio, pon un temporizador, haz algo físico, relee tus propias razones para dejarlo y, si hay alguien, díselo. Aquí tienes el método completo →
Paso 3 — Sustituye lo que el juego hacía por ti
Este es el paso que se salta casi todo el mundo, y la razón por la que muchos recaen a la sexta semana con todos los bloqueos puestos. El juego cumplía una función. Hasta que otra cosa la cumpla, el hueco sigue abierto.
| Lo que te daba el juego | Lo que suele llenar ese hueco |
|---|---|
| Evasión: desconectar la cabeza | Algo que te absorba sin riesgo: deporte, juegos, un oficio manual, caminar. Lo que importa es que absorba. |
| Emoción: acción, adrenalina | Retos reales con marcador que no sea dinero: deporte, competición, escalada. |
| Recuperar lo perdido | Un plan concreto para las deudas, para que el agujero tenga una salida que no sea apostar. |
| Compañía: la app siempre estaba ahí | Personas, con un horario que no dependa de tener ganas: un grupo, una partida fija, una llamada semanal. |
Busca ayuda de otras personas
- Grupos: Jugadores Anónimos tiene reuniones en muchos países de habla hispana; en España, las asociaciones de FEJAR trabajan específicamente con el juego.
- Gambling Therapy ofrece apoyo gratuito por chat en español, desde cualquier país.
- Tratamiento: la terapia cognitivo-conductual es el tratamiento psicológico con más evidencia para la ludopatía. Pregunta en tu centro de salud o servicio de adicciones.
- Si la situación te supera, los teléfonos de abajo son gratuitos.
Si solo vas a hacer una cosa
Haz el test de ludopatía de 9 preguntas —dos minutos, no se guarda nada— y después pon la barrera del paso 1 que más pereza te dé. Esa resistencia suele señalar justo la que funcionaría. Y si quieres ver la cifra: calcula cuánto te ha costado el juego.
Déjalo para siempre. Quédate con el dinero.
Silex bloquea el juego en todo tu teléfono y te acompaña durante 90 días, uno a uno.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dejar de apostar yo solo?
Hay quien lo consigue, y casi siempre cambiando su entorno en vez de confiar en la determinación: bloqueos, autoprohibición, sin acceso al dinero, alguien que lo sabe. Si ya lo has intentado solo más de dos veces, eso dice algo del método, no de ti. Sumar una línea de ayuda, un grupo o un terapeuta aumenta mucho las probabilidades.
¿Es mejor reducir o dejarlo del todo?
Para quien está en riesgo moderado o alto según el test PGSI, dejarlo del todo suele ser más alcanzable: jugar «con control» exige tomar una buena decisión cada vez, justo en el estado en que peor decidimos.
¿Cuánto se tarda en dejar de apostar?
Las ganas bajan más rápido en las dos primeras semanas y siguen suavizándose durante unos tres meses. Reconstruir lo que el juego ocupaba —dinero, sueño, relaciones, cómo pasas un sábado— lleva más tiempo, y es lo que decide si dura.
¿Qué hago hoy mismo?
Autoprohíbete con cada operador donde tengas cuenta (en España, en el RGIAJ) y pide a tu banco que bloquee los pagos de juego. Ninguna de las dos cosas se deshace en los noventa segundos en que importa.